Ya vieron, se lo dije

Un comerciante tiene como única manera para alcanzar Costa Rica, al mar. Se escribe, se repite y se vuelve a repetir. Frente a ello, oídos sordos. El cabotaje debe ser desarrollado con urgencia en el país. No se podrán vender los productos agrícolas a los países del Caribe si no se tiene asegurado el transporte marítimo. Se debe formar una generación de marinos para surcar los mares que bañan este territorio. No habrá posibilidad de marinería sin escuelas en manos de la armada nacional, que inculquen la disciplina y los valores. Deben existir líneas de crédito para facilitar tanto la adquisición de barcos como fabricación de los insumos. Los precios de los mismos son altos, porque se dirigen a un mercado que está copado por el placer y el lujo. Navegar es preciso; muchas vidas, no lo son.
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