Ésta es una combinación entre el resumen hecho por el medio Vox sobre todo lo que ha pasado esta semana, investigaciones de los medios PBS, ProPública, The Nation y las declaraciones del vicecanciller Pablo García, recogidas por Prensa Libre.

El gobierno de Trump dijo que reunió a todos los niños «elegibles» (Wall Street Journal). ¿Qué quiere decir eso? El gobierno de Estados Unidos dice que 1,442 niños están de regreso con sus familias (Vox). Todavía hay 1,089 niños que siguen separados. De estos, la cancillería guatemalteca cree que 407 son guatemaltecos, uno de cada tres.

711 niños siguen en custodia gubernamental «porque no fue posible localizar a sus familias, que ya fueron deportadas» o porque sus familias fueron declaradas «inelegibles» por el gobierno de Trump. Otros 378 niños ya no están bajo custodia gubernamental, pero no está claro si están con sus familiares, familias sustitutas o con otros parientes (Vox).

La jueza Dana Sabraw había ordenado hace un mes al gobierno estadounidense reunir a los menores de edad separados por ser una política «brutal» e inconstitucional. (NYTimes).

De acuerdo con la agencia Reuters, todo el esfuerzo por cumplir con la orden judicial ha sido frenético y caótico, con niños siendo trasladados de aeropuerto en aeropuerto para ver si encontraban a sus padres, pero muchas veces estos habían sido ya deportados.

Todavía hay 900 padres y madres que tienen órdenes de deportación y tienen que decidir si quieren que sus hijos sean deportados con ellos (CNN).

Los abogados de inmigración de estos migrantes, quienes muchas veces no son capaces de hablar inglés o español, se sienten coercionados o engañados para firmar papeleo de deportación que no entienden, anulando sus derechos a ser reunificados con sus hijos. (Washington Post).

Esto no es lo peor de toda la situación, que cumple tres meses en Estados Unidos desde que Donald Trump (republicano, electo en 2015) decidiera el 7 de mayo de 2018 implementar una política brutal de ‘Tolerancia Cero» contra los migrantes centroamericanos, sólo comparable a las separaciones de padres e hijos que hicieron los nazis contra los judíos en los años 40 en Alemania.

El medio PBS publicó que los migrantes centroamericanos están denunciando abusos sexuales mientras han estado en custodia de los agentes de migración de la policía fronteriza, conocida como ICE. ProPública fue más lejos y tituló que los centros de detención de migrantes son «una mina de oro para los depredadores sexuales».

El medio The Nation publicó el viernes el caso espeluznante de una niña guatemalteca de 6 años abusada en un centro de detención migratorio en Arizona.

Hay otra oscura realidad, como explicó un exagente migratorio estadounidense: algunos niños simplemente no volverán a ver a sus padres después de haber sido separados en la frontera (CNN).

En medio de todo esto, el vicecanciller guatemalteco Pablo García dio declaraciones a Prensa Libre. Dijo que solo habían sido reunificados 58 de los 465 niños guatemaltecos que habían sido separados.

«Tenemos que ser un poco pacientes», dijo el viceministro. El vicecanciller llegó al puesto en septiembre de 2017 proveniente de las agencias de inteligencia para asegurar la expulsión de la CICIG. Este círculo de militares, liderado por el general Ricardo Bustamante, conforma la principal rosca del presidente Jimmy Morales.

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