La sediciosa Corte de Constitucionalidad

#Kidon

El viernes 20 de julio del año en curso, nos sorprendió la noticia de que la Corte de Constitucionalidad, admitió y otorgó el amparo provisional solicitado de forma ilegal por la Fundación Myrna Mack, por virtud del cual se dejó en suspenso la designación y nombramiento del doctor Conrado Arnulfo Reyes Sagastume, como Magistrado suplente de la Corte de Constitucionalidad.

Y digo ilegal y amañado, porque es de conocimiento general que en la Corte de Constitucional funciona una oficinita al servicio de la Magistrada Gloria Patricia Porras Escobar, quien es la encargada de confeccionar todos los amparos sediciosos, que con posterioridad salen para impresión y firma de alguna oficina jurídica o fundación Mackabra, para luego ser presentados y resueltos, en total fraude de ley.

Al revisar y estudiar minuciosamente la acción presentada, así como el fallo emitido por esa corte del mal, puedo concluir sin lugar a dudas que la protección interina decretada, violenta la Constitución Política de la República, primero porque el amparo no es de acción popular. Es decir, que para promover esta acción constitucional es necesario que exista un agravio directo e inminente que lesione el interés del accionante. Sin embargo, la designación del doctor Conrado Reyes no perjudica ni por asomo los intereses de la entidad postulante. Segundo, porque el acto maliciosamente impugnado, fue realizado dentro del ámbito de las atribuciones constitucionales y legales asignadas a la Corte Suprema de Justicia, en los artículos 269 y 270 de la Constitución Política de la República, así como 154 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad. Tercero, porque el acto que se acusa de gravoso no puede ser impugnado ante ninguna instancia, ni por ningún procedimiento legal, tal y como lo ordena el artículo 156 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad. Cuarto, porque el doctor Conrado Reyes cumplió con todos y cada uno de los requisitos exigidos por la ley para optar a ese cargo, de conformidad con lo que para el efecto establecen los artículos 113 y 270 de la Constitución Política de la República de Guatemala. Quinto, porque la Magistrada Gloria Porras Escobar, tiene impedimento legal para conocer dicha petición constitucional, pues cuando el doctor Conrado Reyes asumió la jefatura del Ministerio Público, despidió de forma deshonrosa a esta señora, por lo cual existe un grave conflicto de intereses que obligaba a la Magistrada Porras, a excusarse del conocimiento de la acción constitucional por ética y legalidad.

No obstante, los sediciosos de la Corte de Constitucionalidad Bonérge Amilcar Mejía Orellana, Gloria Patricia Porras Escobar, Neftalí Aldana Herrera, José Francisco De Mata Vela y María Cristina Fernández García, de nuevo se exceden en el ejercicio de las facultades constitucionales que les corresponden y dictan una resolución manifiestamente ilegal, por virtud de la cual deponen a una autoridad legítimamente designada y nombrada, con lo cual se rompe el orden constitucional y el estado de derecho del país, allanando el camino para que con posterioridad se designe a un Magistrado suplente afín a los intereses ideológicos de los que conforman el pacto de terroristas.

Por ello, se hace necesario que la Corte Suprema de Justicia active el procedimiento consagrado en el artículo 156 de la Constitución Política de la República de Guatemala y haga caso omiso a esa orden manifiestamente ilegal, defendiendo y manteniendo su postura, evitando elegir y designar a otro Magistrado Suplente para integrar la Corte de Constitucionalidad. De la misma forma, deberán hacer valer el principio de Supremacía de la Constitución, admitiendo y trasladando al Congreso de la República, los antejuicios que por este hecho se promuevan en contra de estos sediciosos, a efecto de que no se conviertan en cómplices de está aberración consumada.

A la Fiscal General María Consuelo Porras, un llamado de atención para que exija a la fiscalía de asuntos constitucionales del Ministerio Público, utilizar todos y cada uno de los mecanismos de impugnación contemplados en la ley, a efecto de revertir de inmediato este fallo que atenta en contra de la institucionalidad del país y a la vez, que inicie las acciones penales de antejuicio  en contra de estos cinco prevaricadores, a efecto de que sean procesados por los delitos de resoluciones violatorias a la Constitución, prevaricato, abuso de autoridad y sedición, pues en caso contrario será solidariamente responsable de violentar la Constitución.

A la comunidad internacional que ponga especial atención al golpe de Estado que se gesta desde la propia cúpula de la entidad encargada de la defensa del orden constitucional, a efecto de que realicen las gestiones pertinentes encaminadas a darnos el apoyo respectivo para  restablecer de inmediato la institucionalidad del país, para evitar así que ese rompimiento constitucional, origine un conflicto social, jurídico y económico de consecuencias lamentables no solo para Guatemala, sino que también para nuestros vecinos del norte, que deberán cargar con las hordas de inmigrantes que llegarán debido a la falta de certeza jurídica e inversión que reinará en el país, de continuar la dictadura de la Corte de Constitucionalidad.

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VENGANZAS DEL PASADO…INTERESES DEL PRESENTE

#DesdeMiTrinchera

Meses han transcurrido desde un pasado septiembre y el pulso por el control del poder político en Guatemala no ha tenido un descanso mucho menos un final, donde los guatemaltecos podamos respirar un ambiente de seguridad política y certeza jurídica que nos indique que él Estado de Derecho aún existe.

Pero este aparente momento político realmente no es solo «un momento», es la puesta en marcha de un plan siniestro estrictamente llevado y ejecutado quirúrgicamente por parte de la izquierda mercantilista, uno que inicia desde hace muchas décadas atrás, concebido en los salones y bares de hoteles 5 estrellas de México y Europa al mismo tiempo que entre hermanos guatemaltecos nos enfrascábamos en un conflicto armado sangriento propiciado por terroristas queriendo imponer su estéril y totalitario sistema político; pasado el tiempo, pese que se firmó una paz «mágica y mentirosa» la sangre de ciudadanos dignos y valientes que soñaron por un país mejor sigue siendo derramada por los mismos terroristas, ahora con disfraces sofisticados de casimires, corbatas, amparos y comisiones extranjeras invasoras.

Cuando pensamos que «el tiempo borra las heridas» en el caso de Guatemala no caza este dicho, y no porque la mayoría de los guatemaltecos deseen vivir en un eterno país con resentimiento y venganza infinita, es que un flujo desbordante de extranjeros perfilaron a nuestra patria, como una mina de oro para poder expandir conceptos ideológicos caducos, actividades y modos de vida inmorales, lejanos a costumbres y valores conservadores que hasta el día de hoy permanecen enraizados en nuestras familias y sociedad en general; agreguemos  además la forma ideal e impune de ingresar y lavar dólares y euros por la vía de la confidencialidad diplomática, ya que en sus países europeos y los Estados Unidos se les haría imposible hacerlo, de la misma manera utilizan como fachada el financiamiento de grupos terroristas disfrazados de organizaciones civiles y sociales, defensoras de derechos humanos, capacitadoras que se autonombraron «sociedad civil», robándose la tarjeta de presentación y la voz de la mayoría de ciudadanos que nada tenemos que ver con las exigencias de esos grupos radicales e ideológicos, puñado de parásitos que miran al Estado guatemalteco, como una fuente mágica para hacerse millonarios sin trabajar, lucrando del dolor y la raza de los ciudadanos incautos, aprovechándose de su ingenuidad y miseria.

En todos lados se cuecen habas, quién puede asegurar hoy en día la corrupción no existe en países como Suecia, Noruega, Holanda, Suiza, España, Dinamarca, EEUU etc.?,  al menos yo no lo haría, sin embargo muchos extranjeros pintan a Guatemala como un país habitado por gente indecente y corrupta, donde somos incapaces de sostener un Estado sano y libre, por lo cual la «comunidad internacional»  se atribuyó la «responsabilidad» y «obligación» de reformar nuestro país  por medio de un experimento nacido de los más sucios laboratorios de la ONU… un «Frankenstein» llamado CICIG, esa Comisión que para invadirnos descaradamente no tuvo necesidad de aviones, misiles o tanques; su arma estratégica fue una guerra política silenciosa, psicológica letal, manipulando inteligentemente y maliciosamente las necesidades de justicia real que aspiramos todos los guatemaltecos, utilizado y retorciendo nuestros derechos constitucionales que garantizan procesos judiciales y penales objetivos, basados en derecho. Hoy tenemos por primera vez en la historia de nuestro país DOS PRESIDENTES, uno legítimamente electo, que aunque a muchos no les parezca  como dirige o «intenta» dirigir la nación ocupa ese cargo por decisión popular y democrática, el segundo «presidente» uno extranjero, que vino con la tarea de «divide y vencerás», utilizando al pie de la letra aquella frase de Joseph Goebbels  «Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá» , además con la ambición de ser millonario al ocupar un cargo que termino siendo uno de carácter dictatorial y violatorio a los derechos elementales de un país soberano e independiente, escupiendo y burlándose de nuestra dignidad y soberanía, donde nuestra constitución le vale un gorro, donde su visión de «país libre de corrupción»  nace en la misma cuna de la guerrilla más antigua y sanguinaria de Latinoamérica las FARC, donde su «intachable reputación» se edificó en base de llevar a  la cárcel  a diferentes personajes colombianos inocentes, usando testigos falsos,  misma táctica que utiliza hoy en nuestro país en contubernio de un Ministerio Público cooptado por la izquierda, estableciendo una justicia selectiva e ideológica nunca antes vista, de una Procuraduría de los Derechos Humanos que raya en lo ridícula y estúpida, con un «magistrado de conciencia» que funciona como él güizache del colombiano Iván Velázquez y que cuando hace «click» con su hermanos gemelos de la Corte de Constitucionalidad convierten nuestra Carta Magna en un rollo de papel higiénico.

Extorsiones, chantajes legislativos, imposición de autoridades y funcionarios ideológicos jamás considerados ni tomados en cuenta por la mayoría de guatemaltecos, injerencia e influencia en los fallos emitidos por jueces y magistrados de las Cortes de Justicia y Constitucionalidad, violación y usurpación de funciones en los Poderes legítimos de nuestro Estado, conspiraciones y planes oscuros, financiados por la izquierda socialista internacional, con el fin de propiciar un golpe de Estado y volver a Guatemala en el primer país internacional de la ONU, en la ramera mundial donde puedan saquear y experimentar con sus habitantes a su gusto y antojo… ¿qué más?, ¿acaso no abra un momento para reflexionar y quitarnos la venda antes de que sea demasiado tarde y nos convirtamos en la mísera y triste Venezuela de Centro América?

Al igual que muchos guatemaltecos ya estamos hartos, cansados de esperar y soportar cada semana shows mediáticos que rayan en un cinismo estúpido y crudo, que fabrican los verdaderos grupos oscuros que tratan de tomar el control del Estado. Ya estamos cansados, pero nunca VENCIDOS y utilizaremos cada recurso legal, cada recurso moral, y cada palabra que con dignidad nos enseñaron nuestros padres y maestros al entonar el Glorioso Himno Nacional de Guatemala… «SI MAÑANA TU SUELO SAGRADO LO AMENAZA INVASIÓN EXTRAJERA, LIBRE AL VIENTO TU HERMOSA BANDERA A VENCER O A MORIR LLAMARÁ» … tómenlo en cuenta.

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Venganzas del pasado…Intereses del presente

#DesdeMiTrinchera

Meses han transcurrido desde un pasado septiembre y el pulso por el control del poder político en Guatemala no ha tenido un descanso mucho menos un final, donde los guatemaltecos podamos respirar un ambiente de seguridad política y certeza jurídica que nos indique que él Estado de Derecho aún existe.

Pero este aparente momento político realmente no es solo «un momento», es la puesta en marcha de un plan siniestro estrictamente llevado y ejecutado quirúrgicamente por parte de la izquierda mercantilista, uno que inicia desde hace muchas décadas atrás, concebido en los salones y bares de hoteles 5 estrellas de México y Europa al mismo tiempo que entre hermanos guatemaltecos nos enfrascábamos en un conflicto armado sangriento propiciado por terroristas queriendo imponer su estéril y totalitario sistema político; pasado el tiempo, pese que se firmó una paz «mágica y mentirosa» la sangre de ciudadanos dignos y valientes que soñaron por un país mejor sigue siendo derramada por los mismos terroristas, ahora con disfraces sofisticados de casimires, corbatas, amparos y comisiones extranjeras invasoras.

Cuando pensamos que «el tiempo borra las heridas» en el caso de Guatemala no caza este dicho, y no porque la mayoría de los guatemaltecos deseen vivir en un eterno país con resentimiento y venganza infinita, es que un flujo desbordante de extranjeros perfilaron a nuestra patria, como una mina de oro para poder expandir conceptos ideológicos caducos, actividades y modos de vida inmorales, lejanos a costumbres y valores conservadores que hasta el día de hoy permanecen enraizados en nuestras familias y sociedad en general; agreguemos  además la forma ideal e impune de ingresar y lavar dólares y euros por la vía de la confidencialidad diplomática, ya que en sus países europeos y los Estados Unidos se les haría imposible hacerlo, de la misma manera utilizan como fachada el financiamiento de grupos terroristas disfrazados de organizaciones civiles y sociales, defensoras de derechos humanos, capacitadoras que se autonombraron «sociedad civil», robándose la tarjeta de presentación y la voz de la mayoría de ciudadanos que nada tenemos que ver con las exigencias de esos grupos radicales e ideológicos, puñado de parásitos que miran al Estado guatemalteco, como una fuente mágica para hacerse millonarios sin trabajar, lucrando del dolor y la raza de los ciudadanos incautos, aprovechándose de su ingenuidad y miseria.

En todos lados se cuecen habas, quién puede asegurar hoy en día la corrupción no existe en países como Suecia, Noruega, Holanda, Suiza, España, Dinamarca, EEUU etc.?,  al menos yo no lo haría, sin embargo muchos extranjeros pintan a Guatemala como un país habitado por gente indecente y corrupta, donde somos incapaces de sostener un Estado sano y libre, por lo cual la «comunidad internacional»  se atribuyó la «responsabilidad» y «obligación» de reformar nuestro país  por medio de un experimento nacido de los más sucios laboratorios de la ONU… un «Frankenstein» llamado CICIG, esa Comisión que para invadirnos descaradamente no tuvo necesidad de aviones, misiles o tanques; su arma estratégica fue una guerra política silenciosa, psicológica letal, manipulando inteligentemente y maliciosamente las necesidades de justicia real que aspiramos todos los guatemaltecos, utilizado y retorciendo nuestros derechos constitucionales que garantizan procesos judiciales y penales objetivos, basados en derecho. Hoy tenemos por primera vez en la historia de nuestro país DOS PRESIDENTES, uno legítimamente electo, que aunque a muchos no les parezca  como dirige o «intenta» dirigir la nación ocupa ese cargo por decisión popular y democrática, el segundo «presidente» uno extranjero, que vino con la tarea de «divide y vencerás», utilizando al pie de la letra aquella frase de Joseph Goebbels  «Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá» , además con la ambición de ser millonario al ocupar un cargo que termino siendo uno de carácter dictatorial y violatorio a los derechos elementales de un país soberano e independiente, escupiendo y burlándose de nuestra dignidad y soberanía, donde nuestra constitución le vale un gorro, donde su visión de «país libre de corrupción»  nace en la misma cuna de la guerrilla más antigua y sanguinaria de Latinoamérica las FARC, donde su «intachable reputación» se edificó en base de llevar a  la cárcel  a diferentes personajes colombianos inocentes, usando testigos falsos,  misma táctica que utiliza hoy en nuestro país en contubernio de un Ministerio Público cooptado por la izquierda, estableciendo una justicia selectiva e ideológica nunca antes vista, de una Procuraduría de los Derechos Humanos que raya en lo ridícula y estúpida, con un «magistrado de conciencia» que funciona como él güizache del colombiano Iván Velázquez y que cuando hace «click» con su hermanos gemelos de la Corte de Constitucionalidad convierten nuestra Carta Magna en un rollo de papel higiénico.

Extorsiones, chantajes legislativos, imposición de autoridades y funcionarios ideológicos jamás considerados ni tomados en cuenta por la mayoría de guatemaltecos, injerencia e influencia en los fallos emitidos por jueces y magistrados de las Cortes de Justicia y Constitucionalidad, violación y usurpación de funciones en los Poderes legítimos de nuestro Estado, conspiraciones y planes oscuros, financiados por la izquierda socialista internacional, con el fin de propiciar un golpe de Estado y volver a Guatemala en el primer país internacional de la ONU, en la ramera mundial donde puedan saquear y experimentar con sus habitantes a su gusto y antojo… ¿qué más?, ¿acaso no abra un momento para reflexionar y quitarnos la venda antes de que sea demasiado tarde y nos convirtamos en la mísera y triste Venezuela de Centro América?

Al igual que muchos guatemaltecos ya estamos hartos, cansados de esperar y soportar cada semana shows mediáticos que rayan en un cinismo estúpido y crudo, que fabrican los verdaderos grupos oscuros que tratan de tomar el control del Estado. Ya estamos cansados, pero nunca VENCIDOS y utilizaremos cada recurso legal, cada recurso moral, y cada palabra que con dignidad nos enseñaron nuestros padres y maestros al entonar el Glorioso Himno Nacional de Guatemala… «SI MAÑANA TU SUELO SAGRADO LO AMENAZA INVASIÓN EXTRAJERA, LIBRE AL VIENTO TU HERMOSA BANDERA A VENCER O A MORIR LLAMARÁ» … tómenlo en cuenta.

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DÍA DEL EJÉRCITO.

#Kidon

El Ejército de Guatemala por disposición constitucional es único e indivisible, esencialmente profesional, apolítico, obediente y no deliberante, está compuesto por fuerzas de aire, mar y tierra y tiene a su cargo la defensa de la soberanía nacional ante cualquier acto bélico que pretenda dañar la seguridad interna, así como garantizar el Estado de derecho, las garantías individuales de todos los ciudadanos y el honor de Guatemala.

Durante el enfrentamiento armado interno, jugó un papel muy importante en defensa de la soberanía y población, cuando grupos de vándalos criminales pretendieron tomar por asalto el poder público para instaurar un régimen comunista basado en represión y miseria. Acción que por fortuna para todos los guatemaltecos no se concretó gracias al sacrificio de esos hombres forjados en disciplina, obediencia y amor a la patria.

Y es que los terroristas no eran niños de primera comunión como se les pretende pintar, eran zánganos asesinos con instrucción militar y capacidad económica de primen nivel, que masacraban comunidades enteras, secuestraban empresarios y agricultores, extorsionaban familias de campesinos, dinamitaban puentes, torres de energía eléctrica y caminos de acceso a las comunidades, acciones ilegales que rápidamente fueron contrarrestadas por el Ejército, restituyendo el orden, así como facilitando la ayuda humanitaria a los miles de desplazados y perseguidos por los estos delincuentes.

Luego de la inminente victoria de nuestros soldados en el campo de batalla sobre aquellos enemigos de la libertad, se firmó la paz, con lo cual las funciones del Ejército continuaron como garante de la soberanía nacional, el control de los grupos del crimen organizado, así como la atención de situaciones de emergencia; tal y como la que recién se vivió en el país con la erupción del volcán, donde nuestros efectivos militares fueron los primeros en llegar y los últimos en salir de los puntos afectados por esa tragedia natural, logrando así rescatar a muchos damnificados y proveerles atención de urgencia.

Esa virtud de los uniformados es un verdadero orgullo para la población que confía en su Ejército, al punto de que su efectividad y aceptación se ven reflejadas en las estadísticas de confianza institucional, donde el Ejército ocupó el primer lugar, muy bien ponderado, incluso por encima del experimento socialista denominado CICIG.

Hoy, que celebramos tu día, nos complace honrar y agradecer a esos hombres de coraje y decisión, sobre cuya responsabilidad pesa garantizar la paz y tranquilidad social, así como el apoyo a la comunidad.

Loor a quien honor merece, y por ello me congratulo con todos aquellos elementos de alta y en la honrosa situación de retiro, así como de aquellos que de forma ilegal se encuentran detenidos por haber cumplido el mandato constitucional de defensa, a quienes les recuerdo que no los dejaremos solos y que haremos todas las gestiones que sea necesarias para que pasen a ocupar el sitial de honor que les corresponde como héroes nacionales, que pertenecen a un Ejército vencedor. Que viva Guatemala, libre, independiente y soberana. Que viva el Ejército de Guatemala.

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Un agonizante y desfinanciado Pacto de Terroristas

#AmoGuatemala

Cada día es más evidente que la falsa lucha contra la corrupción no es nada mas y nada menos que una estrategia orquestada por grupúsculos sediciosos que desean defenestrar al PRESIDENTE CONSTITUCIONAL que fue elegido de manera democrática, para colocar a alguien afin a ellos y así obtener el tan deseado poder, que no han logrado obtener ni por las armas ni por la vía democrática pues el pueblo de Guatemala los rechaza una y otra vez.

Es evidente que estos grupos quieren instaurar un gobierno populista en Guatemala al mismo estilo que Venezuela, pero su farsa se les esta cayendo, empezando por el fallo y conflictos que están viviendo Nicaragua y Venezuela que dejaron en claro a todos que un gobierno socialista solo abre el camino a dictadores y destroza la economía y el estado de derecho de los países.

Segundo la estrepitosa derrota del socio político de Tal-Iván Velázquez en Colombia demostrando que dicho país dijo un rotundo no a la izquierda y a los terroristas de las Fuerzas Armadas Rebeldes Colombianas -FARC- y lo que es más importante, demostró los vínculos de el Tal-Iván Velázquez Gómez con los grupos terroristas colombianos.

Tenemos que recordar que la toma de poder y establecer gobiernos de izquierda en latino américa es un plan orquestado y apoyado desde la ONU, su secretario general fue el presidente de la internacional socialista, mismo panorama electoral que enfrento Colombia lo está viviendo México con AMLO donde la izquierda quiere tomar el poder.

La diferencia de Guatemala con esos países es que aquí no existe un buen líder de izquierda con carisma y apoyo para hacer algo significativo en las elecciones, por eso nos usan de experimento de un golpe de estado blando denominado lawfare, donde el principal actor es el Tal-Iván Velázquez, pero ese show ya se les está terminando.

El pacto de terroristas esta agonizando, pegando sus ultimas patadas de ahogado pues con el cambio de Fiscal General, el Tal-Iván se quedo solo, y se nota que la popularidad de estos grupos va en picada al ya no contar con los shows mediáticos que hacía Thelma Esperanza Aldana. A esto se le suma que la CICIG tiene congelado mas del 30% de su presupuesto por la comisión Helsinsky y están siendo investigados por los abusos en el caso Bitkov.

Por otro lado, las querellas penales aceptadas en contra de Dionisio Gutiérrez, financista de los terroristas, por los delitos de evasión fiscal entre otros, también en contra de Thelma Aldana por las irregularidades en la compra del edificio de zona 5 lo que demuestra que han perdido poder en el organismo judicial y en el MP, no olvidemos a Manfredo Marroquín denunciado por el Congreso de la República por caso especial de estafa.

Además dos de sus principales medios de comunicación que les subía el perfil y los apoya estan agonizando, se trata de Prensa Libre y Guatevisión que por su mala situación económica, han hecho despidos masivos echándose a todos los faferos en su contra, esto se debe a que estos medios de comunicación recibían entre 350 millones a 500 millones de quetzales en cada gobierno pero en el gobierno de Jimmy Morales solo han recibido 12 millones por lo que están en crisis financiera, además de que muchos faferos y twitteros que apoyan a el pacto de terroristas se han enemistado con la población como lo hizo Alex Balsels Conde con sus comentarios acerca de la erupción del volcán de Fuego y Martin Rodríguez con sus comentarios de la muerte de Álvaro Arzú en donde han demostrado su poca ética, moral y su baja calidad humana.

Por lo que han tenido que usar patéticas acciones para lograr sus objetivos, como aliarse con los delincuentes de CODECA, aprovecharse de la tragedia del volcán de Fuego, incluso difamaciones y calumnias del terrorista Gutiérrez en su columna de el periódico. Actos que demuestran cada vez más su bajeza y pierden más adeptos.

El pacto de corruptos está a punto de perecer por lo que no tenemos que dar ningún paso atrás, tenemos que seguir desenmascarándolos y denunciándolos hasta que lleguen a su fin y el pueblo sepa quiénes son en realidad y ya no tengan simpatizantes.

#AmoGuatemala, Guatemala es nuestra recuperémosla.

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La conspiración maldita

 

Como todas las semanas mis amigos y yo, nos convocamos para analizar las distintas facetas de las incidencias de la catástrofe del volcán.

Todos compungidos e impresionados teníamos la intención de evaluar las opciones que una tragedia de esa dimensión nos impone como sociedad solidaria con las víctimas, aún sabiendo, que esta espantosa catástrofe compromete la tranquilidad, presente y futura de todos los guatemaltecos, debido a la posición estratégica del coloso que dadas las condicionantes de nuestro Modo de Producción, pone en grave riesgo una de las zonas que contiene y moviliza las principales líneas de nuestro desarrollo económico.

-Las consecuencias las heredaremos por generaciones y Dios así lo quiera, afrontadas por un nuevo gobierno electo por la población el próximo año y que sabrá superar las falencias del actual- provocó la discusión el ingeniero Fernando Gómez, ingeniero civil con especialización en geología que había prometido explicarnos las incidencias y consecuencias del fenómeno eruptivo. Pero que también estimaba conveniente referirse al entorno político en que se dio el terrible fenómeno.

– A un gobierno seriamente atomizado por los efectos de una intervención consentidora y patrocinadora del rompimiento de la unidad en el mando, se le complica totalmente la implementación coherente y efectiva de un plan de contingencia como el que exigen las circunstancias- dijo con la seriedad de quién sabe de lo que está hablando.

Esa política de control externo de nuestro país y sus cómplices locales, ha anarquizado la capacidad de reacción y apresto de un Estado minado por los efectos de una conspiración permanente, que no se da tregua ni en los momentos angustiosos de un desastre como se ha evidenciado de manera increíble — afirmó con cara de asombro.

-En su afán de consolidar la estrategia de evitar las elecciones y tomar el poder al margen de la voluntad popular y con la insolencia de una facción que se ha apoderado de instituciones que no ocultan su abierta participación en el hecho antidemocrático y criminal han sembrado el desconcierto en la población, tratando de envenenar la conciencia popular, desacreditando cualquier intento de enfrentar la situación — dijo con la misma cara de asombro.

-A eso en inteligencia se le llama el efecto colectivo de la «Fruta envenenada» hizo la observación el Capitán y Licenciado Ismael Fajardo, que con los Licenciados Marco Tulio Ramírez, Nimeiry Morales, Moisés García y el Doctor Francisco Chávez, todos profesionales de Escuintla se dedicaron desde el primer momento a auxiliar a la población.

– La Fruta Envenenada -continuó la explicación- consiste en un falso rumor, siempre escandaloso, contrario a los fines de lo que se está haciendo, que por la magnitud de la falsedad, es la propia población que se encarga de divulgar la mentira… ahora esa multiplicación de los mensajes falsos se facilita por la invasión de las nuevas formas de comunicación inmediata y colectiva — terminó su explicación.

Siguiendo el giro que tomó la conversación que inicialmente pretendía proponer opciones para enfrentar la crisis del fenómeno volcánico — el licenciado Herbert Mendizábal, experto en el área de medicamentos y farmacología, pero muy inquieto y eficaz organizador social y analista político, pidió la palabra para abordar de manera más sería el tema sobre el que había derivado la conversación y así nos lo hizo saber.

-La conspiración- inició su disertación- reclama para su preparación y ejecución elementos que son fundamentales para garantizar su eventual éxito — comenzó con gran seriedad.

-En principio se funda en la pretensión de sustituir un sistema por otro… Entendiéndose por sistema: Un aparato orgánico que responde a una dirección, que con toda su maquinaria institucional, desarrolla funciones pre establecidas en el ordenamiento jurídico y político que le da validez, como forma legal de organización y control social — intentó una definición inicial.

-Una sociedad democrática se sustenta en el Régimen de Legalidad del Estado de Derecho que estructura y legitima un pacto social llamado su Constitución Política, normativa que le da razón de ser a su existencia- explicó.

-En nuestro caso, está claramente definido ese pacto social, para la existencia de nuestra república, en la Constitución Política aprobada en 1985- certificó.

-Ese documento integrador determina los pesos y contrapesos, para garantizar la consecución del bien común, el respeto a los Derechos Humanos y define la organización para garantizar la Soberanía y la Libertad- continuó.

-Cuando se rompe esa unidad integradora y el Estado se ve minado en su esencia orgánica y representativa, se transforma en un cuerpo social atacado por el virus de la anarquía, que para algunos genera las CONDICIONES que reclama la teoría revolucionaria para ejecutar la acción- y prosiguió.

-La conspiración, en consecuencia, surge por esa descomposición orgánica, pero muy raramente con la complicidad del mismo Estado, con excepción de los traidores que siempre buscan un espacio obscuro en los sótanos del poder, pero desde luego de forma clandestina- y continuó.

-Por esa razón la conspiración implica riesgo, valentía, arrojo y la incertidumbre de perder hasta la vida en el intento por cambiar el sistema- aclaró el contenido.

-En Guatemala, la conspiración es tan peculiar, que se crea a sí misma sus propias condiciones, para actuar impunemente y sin riesgo- denunció su inmoralidad.

-Minó la estructura del Estado, desarticulando la eficacia de los tres organismos que lo integran, poniendo gran parte del movimiento conspirador al mando de entidades del Estado sumamente poderosas, para agotar la resistencia de su oposición, mediante métodos concertados que les dieron poder, impunidad, y cobertura para actuar sin obstáculos riesgosos, con la complicidad manifiesta, de una parte del aparato de justicia y el gobierno, que le ofrecen la cobertura necesaria para avanzar sin contratiempos en todo el operativo sedicioso- definió la estrategia.

– ¡Así que fácil pues! ¡Conspiro!… ¡incluso recurro a la Corte de Constitucionalidad, para que al manifestar con antorchas, me pongan bajo la protección de un socio, el de Los Derechos Humanos! ¡Exijo que bomberos equipados me custodien por aquello de que se me escape alguna chispa y le prenda fuego al entorno! ¡Y para más impunidad! ¡Le prohíbo al gobierno, tomar fotografías! ¡Lo único que les falto!… ¡Exigir que los lleven cargados! ¡Autorización para botar al gobierno sin riesgo! ¡Substituir al presidente con un golpe insensato y absurdo, sacando bomberos del área del desastre para que los cuiden! ¡Y celebrar que no habrá convocatoria a elecciones en enero del próximo año! – resumió el cinismo.

¿Y la Corte de Constitucionalidad?¡ Se los concedió en poquísimas horas!- resumió lo increíble.

-Al volcán lo tomaron cómo artífice de las CONDICIONES, que ellos aceleran a como dé lugar con la manifiesta colusión de la Corte de Constitucionalidad y su ya reconocida actividad descaradamente sediciosa- apuntó con energía.

-¡La lava, explosiones, terror y muerte! ¡Los transformaron en fuegos artificiales para celebrar la fechoría!…

Y sin ocultar su indignación cerró el ciclo de su explicación afirmando de manera contundente -Es increíble y provoca nausea colectiva que una tragedia de la magnitud de la ocurrida la quieran utilizar para derrocar al gobierno- terminó encendido.

Ya nadie del los asistentes se atrevió a opinar…pero se oyó una voz entre los presentes que a manera de admonición exclamó.

¡Por los muertos…! ¡Por la inmensa desgracia que nos acongoja a todos…! ¡Por el esfuerzo de millones de guatemaltecos que se apuntan para recuperar el país…! ¡Esa canallada es! ¡UNA CONSPIRACIÓN MALDITA!

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El Presidente y la CC

«Los poderes del jefe de Estado carecen de uniformidad y para conocerlos hay que remitirse al Derecho constitucional del Estado que se estudie. En esta materia también el Derecho internacional se refiere al Derecho interno», dice Phillipe Cahier. Y agrega: «Si se estudia la historia de las relaciones internacionales, se distinguen dos fases. Durante la primera que se extiende hasta la mitad del siglo XIX, aunque sus límites no sean en modo alguno absolutos, ya que el movimiento se adelantó o retrasó según países, el jefe de Estado es un soberano absoluto que posee todos los poderes en el interior del país y que puede por sí solo vincular internacionalmente al Estado que representa. A menudo la noción de Estado se confunde con la de su jefe. De ello resulta que durante una gran parte del siglo XIX, los jefes de Estado toman parte activa e importante en las conferencias internacionales y en la negociación de los tratados; piénsese por ejemplo en el Congreso de Viena o en la Santa Alianza.»  (Derecho Diplomático Contemporáneo, trad. esp., 1965, p. 444).

Hoy, entrado el siglo 21, bajo un régimen republicano, superada la etapa de absolutismo regio y viviendo bajo un régimen republicano que pretende consolidar un Estado de Derecho, cabe preguntar: ¿»Invade» la Corte de Constitucionalidad la competencia conferida al Presidente de la República para dirigir la política internacional y las relaciones internacionales cuando enjuicia su actividad a la luz de parámetros de la Constitución?

La respuesta es negativa por varios y graves motivos, todos fundamentados en nuestra Constitución: la decisión fundacional de construir un orden institucional donde gobernados y gobernantes procedan con absoluto apego al Derecho; la decisión de que Guatemala debe conducir sus relaciones con otros Estados en concordancia con los principios, reglas y prácticas internacionales y con la finalidad contribuir al mantenimiento de la paz y la libertad, al respeto y defensa de los derechos humanos, al fortalecimiento de los procesos democráticos e instituciones internacionales que garanticen el beneficio mutuo y equitativo entre los Estados; porque el principio de legalidad sujeta el ejercicio del poder a las limitaciones marcadas por la propia Constitución y las leyes. Consecuentemente –también por decisión constitucional— no hay ámbito que no sea susceptible de amparo, y procederá éste siempre que los actos, resoluciones disposiciones o leyes de autoridad lleven implícitos una amenaza, restricción o violación a los derechos que la Constitución y las leyes garantizan.  Y toda esta construcción justifica la existencia de la CC, cuya función esencial es la defensa del orden constitucional. Tal es la conformación del derecho guatemalteco en el tema que nos ocupa.

Repito, el Presidente es un funcionario que juró cumplir la Constitución y en ningún caso está autorizado para actuar fuera del ámbito acotado por la Carta Fundamental. La dirección de la política internacional y de las relaciones internacionales no le confiere al Presidente un poder omnímodo e inmune al enjuiciamiento jurídico. La etapa de la monarquía absoluta ya pasó. Por supuesto que en esta época también existen países en los que el enjuiciamiento constitucional de los actos concernientes a la política exterior y a las relaciones exteriores son poco frecuentes; pero ello se explica en virtud del uso prudente que en el ejercicio de estas potestades hacen sus titulares; pero su infrecuencia, insisto, no significa la ausencia de control jurídico.

Además, hay que tener muy presente que la dirección de la política exterior y las relaciones exteriores debe ajustarse a derecho en cuanto al fondo y en cuanto al modo. No basta tener el poder de actuar o de dirigir, también importa el modo como se haga cumplir este cometido –consecuencia del llamado Principio de Legalidad. Aquí no se vale hacer las cosas a rajatablas. Ambos son exigencias resultantes del Estado de Derecho.

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Escudo anticorruptos

El único escudo anticorruptos que cumple con el objetivo de reducir al mínimo posible la corrupción es un verdadero Estado de Derecho. Un término utilizado de forma superficial por tantos que, deduzco, por sus propuestas para construirlo o, no tienen ni idea de qué es un Estado de Derecho o, simplemente usan el término como muletilla políticamente correcta para avanzar sus intereses personales a costa, precisamente, de ese Estado de Derecho.

El Estado de Derecho no se construye con la incontinente aprobación de nueva legislación por parte del Congreso. Si el Estado de Derecho fuera lo mismo que una incontable cantidad de supuestas leyes, de decretos y de regulaciones, ¡hace cuánto tiempo no hubiéramos cantado victoria en Guatemala! Y las condiciones de vida de aquellos que hacen el esfuerzo mental y físico por superarse serían mil veces mejor. Sin embargo, ¿cuántas leyes existen en nuestro país y acaso han contribuido la mayoría de estas a que vivamos en paz, con seguridad y justicia?

Por cierto, una cosa es el Estado de Derecho y otra el Estado de Legalidad. Por supuesto, el Estado de Derecho implica un Estado de Legalidad, pero un Estado de Legalidad NO implica un Estado de Derecho. En una dictadura puede ser que se cumpla con la mayor parte de las llamadas leyes, pero tales leyes en lugar de cumplir con su función de proteger a los individuos sirven para violar sus derechos y asegurar la explotación de la gente por parte de los dirigentes.

En nuestro país, mucha de la legislación no se cumple. Al menos, no la cumplen aquellos que viven dentro de la economía informal, que son la mayoría. ¡Y menos mal no se cumple, porque hoy estaríamos peor! ¿Y por qué no se cumple? Porque la mayoría de las normas son ilegítimas e incumplibles. Porque violentan los derechos de muchos para beneficiar a unos pocos. Porque casi toda esa legislación promueve la corrupción. ¿Significa esto que los guatemaltecos necesitamos «reglas especiales» que se adapten a nosotros? ¿Será que nuestra naturaleza es diferente a la naturaleza del resto de humanos? Quienes creen tal mentira ancestral, es probable que nunca hayan leído ni escuchado la sentencia de G. K. Chesterton de que «lo esencial en los hombres es lo que tienen en común y no lo que los separa».

Bruno Leoni distinguió entre la seguridad jurídica a corto y a largo plazo. La primera está asegurada por el hecho de que las normas están escritas y son accesibles. Y, según Leoni, la seguridad jurídica a largo plazo se remonta a los romanos, quienes tenían “un concepto de la certeza de la ley que se podía describir como que el significado de la ley nunca debía estar sujeto a cambios repentinos e impredecibles”.

En fin, tratando de concluir un tema de por sí vital como incomprendido, la esencia de la ley radica en las interacciones humanas tal cual son, y no en el gobierno que tiene el poder de legislar. La gente hace ley al esperar un respeto mutuo por ciertos reclamos que le son propios: su propiedad, su vida y su esfera de acción autónoma. En otras palabras, el Estado de Derecho está conformado por las normas que promueven el respeto al derecho ajeno lo que, parafraseando a Benito Juárez, es el bien común.

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Democracias en ruinas

¿Por qué la democracia solamente funciona en determinados países?, ¿por qué en los pocos países en que funcionaba entra en crisis y se rompe?, a estas inquietudes de un mundo en deterioro tratan de responder Michael Albertus y Victor Menaldo, profesores de ciencia política en las universidades de Chicago y Washington, respectivamente, en un artículo aparecido en

‘The New York Times’ en estos atolondrados días, en que el mundo entra en bancarrota.

Los ideólogos siempre han soñado con encontrar la utopía de una sociedad perfecta, en donde se produzca abundantes bienes y servicios, y los seres humanos se comporten como mansos corderitos, en forma equitativa e igualitaria. Casi siempre las utopías terminan en feroces dictaduras en donde las posiciones correctas persiguen con saña a los que no piensan correctamente. El neoliberalismo sueña con una sociedad sin los defectos del gobierno, que se presenta con sus cualidades de ineficiencia y corrupción, frente a un mercado eficiente, productivo y que premia al que se esfuerza más. El comunismo soñó con una sociedad sin mercado, en que los humanos dirigidos por un gobierno sabio e iluminado iluminara la producción de todos según su capacidad frente dotando a todos los seres humanos de bienes para satisfacer todas sus necesidades. Neoliberalismo, solo mercado, nada de gobierno. Socialismo solo gobierno, nada de mercado. Ambas utopías terminaron abandonadas en el famoso basurero de la historia.

Solo quedó el pragmatismo, hacer lo mejor que se pueda hacer. El liberalismo, levantó la bandera algo rasgada, de que la mejor sociedad es una con unos u otros defectos. La democracia liberal, que consiste en fomentar mercados lo más competitivos posibles frente a una política social que genere la mayor atención a la salud y la educación, para que la sociedad funcione de la mejor manera, permitiendo la convivencia en paz y cooperación, en una sociedad dividida en clases sociales y grupos de presión.

No en todos los países se conforma este modelo de democracia liberal. En general se necesita que el sistema genere formas de producción y vida que permita que los grupos con diferentes intereses pueda ver satisfechas una parte considerable de sus demandas. La democracia se fortalece cuando puede generar instituciones republicanas, no para abolir las contradicciones entre grupos sociales diferentes, sino para atenuar sus choques y generar armonía social. La pequeña burguesía, la clase media, es la portadora de este proyecto, está convencida de que al construirse sociedades de liberalismo democrático se generan condiciones para salvar a toda la sociedad y evitar la lucha de grupos sociales adversos.

La crisis devastadora de los años 2007-2008, que se transformó en una recesión eterna, amenaza con una confrontación nuclear y misilística a escala global. La democracia ya no funciona, Albertus y Menaldo se preguntan. «¿Por qué se están rompiendo tantas democracias?» Estos distinguidos analistas ponen como ejemplo a España, Italia, Polonia y Hungría, como democracias que retroceden hacia el autoritarismo.

La preocupación por las graves consecuencias que tiene para el mundo este retroceso son válidas. Aunque los autores no lo ven, su hipótesis significa, los países en donde la democracia es fruto de la lucha de los grupos más avanzados económica e ideológicamente es una democracia más firme. Pero se logra en pocos países del mundo. Mientras que la democracia que es el resultado de la muerte de grupos autoritarios que ya no pueden seguir gobernando, pero en su último aliento tienen la capacidad para dictar las constituciones que los heredan, fingen una nueva sociedad democrática, pero que esas constituciones violan y mantienen sus privilegios. Como la independencia de América que no fue tal, ya que el poder quedó en las manos de los criollos, o la democracia autoritaria de España, en donde el gobierno quedó en una realeza defectuosa y un sistema semi-franquista.

Albertus y Menaldo, afirman que «Las instituciones democráticas son frecuentemente diseñadas por el régimen autoritario saliente para salvaguardar a las élites establecidas del Estado de derecho y darles una ventaja política y económica después de la democratización». Como parte de los síndromes defectuosos se menciona que las dictaduras moribundas dejan como herencia el diseño del sistema electoral, las inmunidades legales, el papel de los militares en la política y el diseño del tribunal constitucional. El poder no en manos de representantes democráticos, sino en manos de una máquina de poder ejercida sin historia ni futuro por profesionales liberales del derecho, que legislan para beneficiarse conjuntamente con otros grupos corporativos de su misma calaña.

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¿Qué está pasando?

Nuestro país está completamente dividido y hay tantas facciones que desean hacerse del poder que es difícil saber lo que en realidad sucede. La guerra por la desinformación ha alcanzando niveles irracionales, por lo que es muy difícil distinguir entre lo que es verdad y lo que es manipulación. Por ejemplo, si circula el rumor de que el presidente va a pedir la expulsión de la CICIG y al mismo tiempo circulará el rumor de que se está fraguando un golpe de estado técnico contra el presidente Morales. Salen ambos grupos a gritar golpe de estado, y al final no pasa absolutamente nada. No eran más que rumores por parte de unos y otros.

Hoy tenemos una nueva Fiscal General, la era de Thelma Aldana termina e inicia la de Consuelo Porras. La mayoría nos preguntamos, ¿qué va a suceder? Los comentarios que he escuchado sobre ella y su equipo son favorables. Todos esperamos que continúe la lucha contra la impunidad, pero más que nada, esperamos que actúe con apego a las leyes del país, al estado de derecho, a la Constitución Política de la República, y que actúe con equidad sin prestarse a juegos y presiones políticas.

Tan pronto se dio el anuncio de su nombramiento, comenzaron a circular las opiniones encontradas, unos la felicitaban mientras que otros ya la llamaban la «fiscal de la impunidad». ¿Qué les pasa? Podemos darle al menos el beneficio de la duda, esperar un poco para poder ver cómo será su mandado y que acciones tomará antes de comenzar con las opiniones. Con esto no quiero decir que no estemos facultados para opinar. Pero una cosa muy distinta es opinar y otra aseverar, y el problema es que acá se la pasan aseverando demasiadas cosas, las cuales en su mayoría han terminado siendo falsas, creando caos y confusión entre la población.

Versa el refrán «cuando el río truena, piedras lleva», por lo que no dudo que exista algo detrás de los rumores, tristemente la línea divisoria entre la verdad y la manipulación se hace cada día más delgada y cuesta mucho saber lo que está sucediendo. Lo más triste es ver como muchos individuos y analistas que tienen sobre sus hombros la responsabilidad de ser objetivos se prestan a un juego tan sucio.  Justo ayer comparaba los comentarios de varios de ellos y están prácticamente calcados los unos de los otros, todos enfocados en la misma agenda y en la misma dirección. Y son estos manipuladores de la verdad los primeros que salen a hablar de libertad de expresión y no dudan en llamar «netcenter», a quien opine lo contrario o a quienes los cuestionan.

¡Basta ya! Aprendamos a opinar aclarando que es una opinión, no aseveremos nada a menos que estemos completamente seguros de que es verdad y, sobre todo, no nos prestemos a propagar rumores. Bien podríamos dejar de compartir todo lo que nos llega por WhatsApp, analizarlo y leerlo con calma antes de que lo demos por un hecho. El problema principal de los rumores es que pueden desencadenar verdaderas crisis políticas, sociales y económicas. En una sociedad como la nuestra que atraviesa una grave crisis que no hemos sido capaces de superar, somos un blanco fácil de estos rumores que son generados para sembrar caos y manipularnos, obteniendo así el resultado deseado.

La responsabilidad de preservar la verdad de la información es de cada uno de nosotros, aprendamos a discernir entre la verdad, una opinión y una manipulación, pero, sobre todo, no nos prestemos a ese juego burdo de quienes manipulan la opinión para conseguir sus propios fines porque sino nunca sabremos con certeza, qué está pasando.

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