Red vial en crisis por baja ejecución presupuestaria

#Perspectivas

Cada invierno, las condiciones de la red vial de Guatemala se convierte en un tema controvertible y de gran preocupación para los habitantes y algunos sectores del país por su notable deterioro, lo que en el presente año se empeora por la tragedia del Volcán de Fuego.  En el ciclo 2017, se calculó por expertos de la Cámara Guatemalteca de la Construcción que reparar nuestras carreteras equivale a realizar una inversión de cinco a siete veces mayor a la que correspondió efectuarse en el año 2012, que es el año en el cual se dejó de brindarles un efectivo mantenimiento.

Las rutas guatemaltecas tienen un déficit de inversión que nos sitúan a nivel mundial, en el puesto 92 de 138 sobre calidad de carreteras.  El deplorable estado de las mismas, se acredita al recorrer algunas calles de las cercanías de la ciudad, pero hay lugares en los cuales ese menoscabo tiene límites insostenibles porque los accesos se encuentran totalmente destruidos, como lo es la región suroccidental, que en lugar de existir baches hay verdaderos cráteres que ponen en peligro la vida de quienes transitan en esas vías.

La frase favorita de las autoridades de turno para justificar el mal estado de la red vial, es manifestar que es consecuencia de la baja ejecución del presupuesto, porque “existen muchos candados fiscales, lo que dificulta el gasto y que impacta en los tiempos”,   lo cual en cierta medida viene a perjudicar, pero se estima que no es toda la causa principal.

Para colocar en contexto y referente a obra gris (proyectos de infraestructura), los Consejos Departamentales para el Desarrollo Urbano (Codede), que son entes coordinadores departamentales de planificación, reportan que al mes de julio de 2018 hubo una ejecución del gasto de tan sólo el 4%, incluso hay algunos departamentos del país con el 0%.  Esta cifra tan baja, deja sin ejecutar el 96% del gasto de lo que va del año, y que comparado al mes de julio del 2017, donde el nivel de ejecución aproximada fue del  8.49%, obtiene como resultado que este ciclo hay una ejecución menor.

Ésta baja ejecución presupuestaria, es una tendencia que marca el presente período, porque la mayoría de departamentos y ministerios de Estado, reflejan una pobre ejecución presupuestaria y el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, no es la excepción, ya que de enero a abril del presente año, sólo ejecutó el 16.12%. Esta circunstancia posiblemente, es producto de la poca preparación académica y experiencia que poseen las autoridades al mando de la administración pública, quienes por la impericia desconocen cómo agilizar los trámites y procesos para ejecutar el gasto.

En definitiva, es complicado priorizar el gasto para que sea de calidad dentro de la administración pública, más por el hecho que se tienen proyectos de años anteriores aplazados, pero tampoco es secreto que la mayoría de los gastos desarrollados se consuman por interés político, resultado de las negociaciones que se hacen bajo la mesa, dirigidas en la mayoría de ocasiones a enriquecer a los funcionarios públicos y no para beneficiar a la comunidad.

Con esta ineficiencia de administración pública parece que nos quedaremos con muchos “deseos” que las carreteras sean de mejor calidad, porque realmente si no observamos voluntad, creatividad y empoderamiento por parte de quienes son los encargados de ejecutar el presupuesto o bien se formalice un giro en las estrategias de planificación y ejecución desde una perspectiva integral para este rubro, nunca veremos mayores avances.

TEXTO PARA COLUMNISTA

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En Honduras, defender la vida es un pecado

En el libro “En Honduras defender la vida es un pecado” (2017) documento la oposición a la minería en Honduras, un país al borde de un “auge minero”, producto de la aprobación de la nueva Ley de Minería en abril del 2013, y que tiene registrada la tasa de asesinatos de defensores de tierra y medio ambiente más alta de Latinoamérica y el mundo: una cifra que es poco probable que cambie sin cambios políticos anteriores.

La publicación es el resultado de un trabajo de investigación colaborativa con la ONG hondureña ASONOG — una ONG que brinda asistencia a comunidades afectadas por la minería, y comunidades que defienden su territorio contra la imposición de proyectos extractivos. El trabajo de campo principal fue llevado a cabo durante 6 meses en el 2013, meses después de la aprobación de la Ley de Minería, como investigación de tesis de maestría en Estudios de Desarrollo Internacional de la Wageningen Universidad, Países Bajos. Durante y después de tres otras visitas a Honduras entre el 2014 y el 2016, el texto fue adoptado y actualizado para su eventual publicación en español en el 2017, producto de una campaña de crowdfunding apoyado por el Dr. Carlos Sandoval de la Universidad de Costa Rica (UCR).

En tiempos coloniales Honduras era un productor importante de minerales, pero la importancia del sector minero se disminuyó considerablemente después de la independencia. El Huracán Mitch, que devastó Honduras en el año 1998, fue utilizado al estilo ´doctrina de choque´ para aprobar una primera ley minera neoliberal, que dio lugar al establecimiento de las primeras minas industriales a cielo abierto en el país: la mina San Andrés en el departamento de Copán, y la mina San Martín en el departamento de Francisco Morazán, ambas de propiedad canadiense. Los problemas asociados con estas dos minas, como la pérdida de tierras para la agricultura y más importantemente la contaminación del agua asociada con la lixiviación de cianuro y sus impactos de salud,  abrieron el paso para el nacimiento del movimiento antiminero en el país.

Considero la actual agresiva expansión de la industria minera como un empujón de la frontera de recursos (Bunker, 2003), un modelo de desarrollo extractivista que implica, en las palabras de Bridge (2004, pp.11), la acumulación por despojo: la mercantilización y privatización de recursos naturales como aguas y tierras; expulsión forzada de comunidades campesinas de sus territorios comunales; transformación de varias formas de derechos de propiedad común en regímenes exclusivos o privados; y supresión o negación de formas alternativas de producción.

El discurso principal del movimiento anti minero hoy es sencillo, pero poderoso: podemos vivir sin oro, pero no podemos vivir sin agua. ¡Sí a la vida, no a la minería!. Este movimiento, cuyo discurso sobre la importancia del acceso al agua no contaminada como requisito para la vida resuena fuertemente en las comunidades rurales, ya que dependen del acceso al agua para la continuación de sus modos de vida, tuvo unos logros importantes en los años 2000. A través de movilizaciones masivas, el  movimiento impidió la instalación de una mina canadiense a cielo abierto en el departamento de Ocotepeque en el año 2004. Con evidencias sobre graves impactos de salud — presencia de metales pesados en la sangre de habitantes del Valle de Siria — logró el cierre de la mina San Martín y la salida de la empresa Goldcorp de Honduras. Finalmente, a través de batallas legales y bloqueos de carreteras principales, lograron el declaratorio de inconstitucionalidad de varios artículos críticos de la Ley Minera por parte de la Corte Constitucional en el 2006, y convencieron al presidente Manuel Zelaya decretar un moratorio sobre nuevas concesiones mineras en el 2008.

El golpe de Estado de junio del 2009, que expulsó al presidente Zelaya y que restauró el poder al Partido Nacional, de ideología derecha y conservadora, deshizo los avances del movimiento antiminero durante un periodo en el cual el movimiento perdió fuerza. En el contexto de una política agresiva de comercialización de recursos naturales, el nuevo gobierno comenzó a otorgar nuevas concesiones mineras, y aprobó una nueva ley minera en el 2013, nuevamente con el objetivo de convertir Honduras en un país minero.

La nueva política minera generó, y sigue generando, una situación de conflictividad socio-ambiental considerable en los territorios. Debido a la falta de políticas para lograr un diálogo con el Gobierno central desde el golpe de Estado, el movimiento antiminero se ha enfocado en la búsqueda de oportunidades a nivel local, motivando a las comunidades a declarar sus municipios libres de minería a través de cabildos abiertos. A su favor, la ley minera contempla que los proyectos mineros requieren el consentimiento de la población local a través de una consulta. En contraste, la industria extractiva y el Gobierno central no tienen este nivel de éxito al intentar convencer a las poblaciones locales de los potenciales beneficios de la minería, aunque argumentan que la minería contribuye al desarrollo y el alivio de la deuda, y combate la inseguridad en el país a través de una tasa de seguridad, que implica que una tercera parte de las regalías del sector minero está destinado para las fuerzas de seguridad del Estado, con lo cual se creó la Policía Militar en el 2013.

Sucesivamente, donde medidas legales no logran obtener el consentimiento de las comunidades para proyectos mineros, frecuentemente se empuja la “frontera extractiva” a través de la criminalización de oponentes y la amenaza de violencia. Para comenzar, la tasa de seguridad crea vínculos perversos entre el sector minero, la policía y el ejército, fuerzas que operan para reprimir la protesta social en contra de las empresas. Líderes comunitarios enfrentan cargos penales como respuesta a la organización de bloqueos o manifestaciones, y varios activistas antimineros han sido asesinados en el contexto de su lucha, con el objetivo de reprimir e impedir la movilización social. En particular, el asesinato de Berta Cáceres, una mujer internacionalmente reconocida por su lucha en pro de derechos humanos y medio ambiente, ha contribuido a un ambiente general de temor.

Este grado de represión y violencia revela un Estado cuyas instituciones, en vez de representar a su ciudadanía para el bienestar de todos, han sido capturados por intereses particulares de empresas legales o intereses ilícitos. Mejorar esta situación requiere un cambio político drástico y urgente, pero eso no será posible sin un cambio social previo. Cada vez más hondureños están conscientes, tanto de sus derechos como de la corrupción del gobierno, pero lograr un cambio político significativo sigue siendo un reto para el país.

 

*Este texto fue producido/seleccionado por el equipo de la red-plataforma centroamericanista O Istmo (www.oistmo.com), donde ha sido publicado originalmente, y editado conjuntamente con el equipo de Nómada para reproducción en su página web como parte del proyecto de intercambio colaborativo entre O istmo y Nómada. 

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Una noche de ópera, artistas desprotegidos y amor sin final feliz.

Escasamente he escrito de ópera. No porque no esté familiarizado con ella o no la vea, sino porque en Guatemala son pocas las ocasiones en que se sube al escenario en toda regla. Algunos lo que hacemos es ver las transmisiones de la temporada de invierno del MET-Opera que presenta el IGA, pero comentar esa no tiene tanta incidencia como verla y escucharla en vivo con todo el montaje que supone, desde escenografía, vestuario, orquesta y por supuesto voces como ocurrió con La Boheme, de Puccini, presentada el sábado 28 de julio, en la Gran Sala Efraín Recinos, del CCMAA, producida por Querido Arte, empresa del tenor Mario Chang y su esposa María José Morales.

Esa tarde la sala estuvo llena. El apoyo publicitario fue un éxito, la convocatoria de la Fundación Ramiro Castillo Love es alta y bueno, se trataba de una de las óperas más populares del compositor italiano y más elogiadas, incluso por Verdi. La apuesta era casi segura. En todo caso, “el acontecimiento social” auguraba que llegaría la clase acomodada del país, incluida gente que nunca se asoma a presentaciones de ópera o a recitales de arias, pero aquí sí.

En cuanto a la presentación, comenzó tarde; supongo que en gran parte por la desorganización del lugar para recibir a más de dos mil personas. Está obra, la cuarta de Puccini, está basada en el libro Escenas de la vida bohemia, de Henry Murger donde el escritor retrata a personajes de la vida nocturna  y urbana de París de la segunda mitad del siglo XIX. En particular de artistas reales fuera de la norma, de la vida bohemia, gente pobre, que vivía en condiciones menesterosas, por eso en su momento tras su éxito de venta se dijo que había sido “un triunfo del socialismo”. En fin, por ratos se creyó que no era una obra literaria, sino periodismo de la más alta categoría.

Y en esa historia, pero enfocada en el romance entre Rodolfo y Mimi, se basa esta ópera, recreada de forma sucinta. Guión escrito por Giuseppe Giacosa y Luigi Illica y la música de Puccini, muestra que más allá de bellas melodías o de pretextos para lucirse en lo vocal, acá el compositor procura expresar que la juventud es pasajera e irrecuperable, también aborda el amor, la soledad y la melancolía. Tiene música divertida sí, pero con verdades tristes como la que afirma que Rodolfo (Mario Chang) nunca será un gran poeta ni Marcello (Anthony Clark Evans) un gran pintor.  O que la juventud y la belleza están siempre condenadas a desaparecer. Hay que decir que esta es una ópera que en su momento sufrió de críticas, como la hecha por el músico español Manuel Enrique de Lara: “Es una mescolanza indiscernible entre lo trágico y lo bufo. La música y el humor cambian de una escena a la otra de manera súbita e inesperada”. En contraste otros, como Giovanni Pozza dijeron que, “era una eficaz muestra de comedia y patetismo”, y al final apunta, “la música complace igualmente a quienes gustan simplemente de regocijo como aquellos otros que son más exigentes”, algo de lo que tenía razón.

En esta puesta en escena en mi opinión se perdieron detalles. En la escenografía hubo aciertos, sobre todo en la segunda parte cuando todo ocurre en ese barrio latino y en una calle transitada. Pasan niños, payasos, una banda marcial. Se armó la algarabía y se lució el color. En el tercer acto también se logró esa sensación de ambiente frío y de lugar nevado, aunque con decorados que parecían ser reutilizados. En cuanto al vestuario no reflejó mucho la precaria existencia de los jóvenes artistas y Mimi (María José Morales) se supone que era ¡bordadora de flores! Y eso no se ilustró.

Sobre la voces, destacaron por supuesto Mario Chang (Rodolfo), Clark Evans (Marcello), Barnaby Rea (Colline), Deryc Papadopolo (Alcindoro) y no se diga Julia Dawson (Mussetta), la que en verdad se robó el show gracias también a su capacidad histriónica. Lástima que sus intervenciones fueron breves. Su voz, hay que apuntar, se impuso con desparpajo frente a una orquesta que no siempre sonó con el brillo y la presencia que se requería pero sí con dinámica. En cuanto a Mimi(Morales), supo dar la nota hasta el tercer acto (aunque se advertía nerviosa). Hay que decir que ella no cuenta con sobrados recursos vocales, sobre todo en la zona aguda, su timbre es dulce pero frágil y en cuanto a la composición escénica, por ratos no tenía carácter ni presencia, por ejemplo, se supone que el cenit de la obra ocurre en el cuarto acto con la polifonía de las voces, que se dio, pero sin sustancia y en el caso de Morales con poca credibilidad. Ella se supone que estaba enferma, estaba triste. En cuanto a Rodolfo (Chang) ha adquirido bastante habilidad para expresar emociones sin exagerar como también para proyectar su voz. Aprovechó de nuevo para lucir su voz.

El trabajo escénico de Mary Birnbaum (directora) fue en verdad admirable. Aunque algunos tramos desconcertaron, como la llegada de Mimi bajo la nieve ya enferma, o cuando Rodolfo resulta que ya no estaba enamorado de Mimi o que el médico al final no llegara. Son partes que dejan al público en duda, pero también es comprensible no pedir mucho en un país donde como digo al inicio hay muy poco ejercicio en el montaje y decorado de óperas completas y donde aún no se cuenta con la infraestructura para armar estos proyectos, aunque también pudo ser que se haya hecho con demasiada prisa. Esto puede mejorar y ojalá ocurra. Pero también es cierto que la productora por tercer año, se esmera en plantear producciones ambiciosas, pero también es cierto que no guarda interés, por ejemplo, en reclutar más voces nacionales en los estelares algo que podría abonar más a las obras y sin necesidad de importarlas, pero también estimularía el quehacer en el país. Ojalá el público y los aplausos continúen apoyando estos proyectos.

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Entre nubes grises, luces de vida y alguna poesía triste

#DesdeMiTrinchera

Aun uso el reloj de cuerda heredado de mi padre, señala el medio día; en la 6ª avenida de la zona 1, camino entre la gente, hay dos niños con sus cajas de lustre que llaman ofreciendo brillo para mis zapatos, continuo mi marcha hasta que unos metros después me detengo, mis zapatos no necesitan brillo, pero los niños necesitan de mis zapatos. Me siento en una banca mientras le digo al niño “bueno… que queden nítidos”, el instinto no me engaño, al ritmo de su trabajo nos envolvimos en una interesante platica, no le pregunte su nombre así que le llamare “Julio”, como el mes que acaba de terminar, orgullosamente me decía, como llevaba ya Q 40.00 en sus bolsillos, desde que empezó su jornada a las 5:30 de la mañana, producto de su habilidad de tratar al cliente como se merece, narrándome con una sonrisa sarcástica, que no faltaba la clienta “traicionera”, que se fue con el lustrabotas de dos cuadras delante, solo para que éste “por  salir de pobre”, le cobrará Q 35.00 por el lustre de sus botas que le llegaban hasta  las rodillas; frente a “Julio” y mi persona descansa el majestuoso Palacio de la Policía Nacional de Guatemala, hoy sede del Ministerio de Gobernación; construido por el General Don Jorge Ubico en el año de 1935, entre estilos romanos y góticos, se alza entre la 6ª y 7ª avenida entre 13 y 14 calle de la Zona 1, este palacio ha sido testigo de grandes acontecimientos y difíciles decisiones , en sus jardines exteriores descansaban hace años, dos bustos que formaban parte de la historia del mismo, uno de ellos el del General Ubico y que fue destruido por una nube gris de vándalos, los mismos que se escudan en manifestaciones, con resentimientos ideológicos y que dañan nuestro patrimonio, que son parte de la historia de Guatemala.

Las nubes grises estáticamente decoran el ambiente del país, y entre violencia, mala práctica política y crisis financiera el guatemalteco no tiene mucho que escoger, no tiene mucho que soñar, se ha vuelto incapaz de levantar la mirada y darse cuenta que entre la amargura, decepción, manipulación y del engaño existen luces de vida, esas luces convertidas en  hombres que de alguna manera viven sin querer o queriendo para servir, para logra colocar estrellitas positivas a la historia de cada día, en un país… en nuestro país GUATEMALA. Para junio de este año el deportista Gelber Albertino Vásquez, conquistaba dos preseas en una competencia de alto rendimiento a nivel internacional, el “Desert Challenge, la de oro en lanzamiento de bala, y una de plata en la de lanzamiento de jabalina, Vásquez sin duda un joven  deportista, que promete una vida llena de triunfos, basados en la disciplina y el entrenamiento que alterna con su trabajo, un trabajo digno y de sacrificio, uno que no mira condición social para servir, que no posee horario, ni fechas festivas en ningún calendario, uno donde su uniforme representa y marca la ruta, el destino para servir a la patria, el ser soldado de infantería que integra orgullosamente las filas del Ejército de Guatemala; como lo ha aprendido que sin sacrificio no existe la gloria, y que a su regreso de los Estados Unidos de Norte América la ausencia de los medios de comunicación fue evidente, los que se atrevieron a cubrir su gloria se encargaron de ocultar su oficio, no fue recibido con una comitiva de 6 vehículos blindados, ni tampoco una escolta de 24 guardaespaldas , al contrario no dudo en vender su moto para cubrir  los gastos de estadía, comida y boleto  para poder viajar a los EEUU; una luz guatemalteca, digno guerrero maya de Petén que coloca otra medalla más en el pecho de la victoria y dignidad de Guatemala.

Era el grito del Volcán, era su inexplicable furia, talvez queriendo demostrar que el ser humano no es más grande que la voluntad de Dios sobre su propia creación, a ese grito que sería el preámbulo de un domingo de luto, acudió Juan Fernando Galindo Hurtarte, delegado de CONRED, que con el mismo sentido de sacrificio, salió de su hogar en la tarea de auxilio y evacuación de las víctimas de la tragedia del Volcán de Fuego, en San Miguel Los Lotes, sin saber que dejaría para siempre en su estado físico a su esposa y tres hijas, pero su espíritu y el orgullo de ser una luz más en Guatemala, brillara para siempre en su hogar y familia que jamás le olvidara, de igual manera correrá su sangre por la venas de su hermano Fabricio, un querido amigo mío de sangre verde, que sigue y seguirá sirviendo a su patria; así como Juan Fernando muchas otras luces pasaron a brillar en el firmamento y de seguro proveerán esperanza y bendiciones a nuestra tierra.

De esta manera abrimos el cielo gris, para demostrar que en Guatemala las luces de vida y de orgullo existen, que no las olvidamos; precisamente el día jueves 2 de agosto los atletas guatemaltecos acumulan ya 82 preseas en los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, que se están llevando a cabo en la ciudad de Barranquilla, Colombia, nuestra delegación la integran 428 atletas guatemaltecos, participando en 44 disciplinas deportivas que maravillosamente representan a nuestra querida y orgullosa patria.

“Julio” termino su lustre, con el dilema de irse a descansar a su casa en la Zona 12 o continuar su tarde ganando unos quetzales más; “Julio” una luz de vida, lleno de inteligencia y personalidad, que ha falta de apoyo y motivación de parte de nuestra sociedad, lo más probable sea que su brillo se pierda como la luz de un disparo en medio de una oscura noche y yo por mi parte con un párrafo de triste poesía me despido y termino estas líneas, con ejemplos de “luz de vida” que en medio de nubes grises llenan de esperanza los cielos de mi amada Guatemala.

Se unen las palabras en un intento de los

Labios por murmurar la verdad…

La costa esta tan cerca pero mi vida se ahogó,

Hace mucho tiempo en la amargura de la mar.

Arameo Zealep.

TEXTO PARA COLUMNISTA

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¿Te atrevés a auto identificarte como maya, garífuna o xinka si tus abuelos lo fueron?

A muchos nos dió risa que la Corte de Constitucionalidad  solicitara el peritaje socio cultural a la Universidad del Valle de Guatemala para preguntar si hay xinkas en Guatemala. Esto sólo deja en claro que seguimos con ideas del siglo de las luces y del positivismo al mejor estilo francés, en que algo tan evidente debe ser refrendado por la academia occidental para que “sea válido”.

El censo es una buena forma para determinar cuántos en realidad somos, una de las grandes dificultades creadas sigue siendo la discriminación.

Uno de los grandes problemas que enfrentamos en la actualidad es que desde la Reforma Liberal de 1871 el recién fundado Estado Liberal buscó eliminar todo signo de atraso (así se referían al periodo y gobierno de Rafael Carrera y Vicente Cerna), el pensamiento religioso católico, las costumbres de los “indios” y todo aquello que no permita el progreso del país. Los pueblos originarios en Guatemala causan rezago y por eso hay que eliminarlos; ese naciente Estado debe tutelarlos mientras se blanquean y dejan de ser indígenas.

El blanqueamiento de la sangre es una prioridad, por eso se exportan “europeos” en la última parte del siglo XIX, cómo en las Verapaces en donde a los alemanes se les venden tierras a precios de quemazón, para que traigan la industria y mejoren la raza. El documental “Los Civilizadores -Los Alemanes en Guatemala” nos narra como este grupo tiene grandes facilidades para desarrollarse en detrimento de los habitantes originarios de la zona.

Todavía existe ese imaginario racista en el país, el mejor ejemplo es cuando una persona se hace novio de un indígena o de alguien a quien consideran inferior, lamentablemente es normal escuchar comentarios tipo: “vos la c#$&+*#, en vez de mejorar la raza”.  Es decir seguimos siendo una mayoría racista y discriminatoria. ¿Cuántas veces hemos sin querer repetido estos conceptos racistas?

Los imaginarios en Guatemala

Mimetizarse,  ladinizarse o blanquearse solo sirve para evitar sufrir la discriminación y el racismo que el Estado Liberal busca en el país, el caso más espectacular y que casi pareciera sacado de una novela de García Márquez es el de San Pedro Sacatepéquez, San Marcos que por medio del decreto legislativo del 13 de octubre de 1876 se ladiniza por decreto “y a partir de enero del próximo año se obliga a la gente a vestir de ladino” caso similar también en San Cristóbal Totonicapán unas semanas después.

¿De dónde surge el ladino en el Estado Liberal? De la negación del pasado indígena –maya, garífuna o xinka– y optar por querer decir que se tiene sangre de preferencia europea, cuando en realidad muchos mestizos –ladinos– surgen de violencia sexual, el caso más conocido del finales del siglo XIX y primera parte del XX son las mujeres Q’eqchi’s, en donde los dueños de las fincas les pagaban a sus trabajadores alemanes por “india embarazada” (vea el video “Los Civilizadores –Los alemanes en Guatemala” indicado arriba)

De la decisión de los padres para evitar que sus hijos sufrieran la discriminación que ellos mismos habían vivido. Es mejor dejar ser indígena para no sufrir; y a la vez tener más chance de ascenso social y obtener beneficios del Estado naciente.

A partir de aquí se encumbra la población mestiza –ladina– en la sociedad. Esto me hace pensar en los comentarios que escuché de una señora al maltratar a una locataria en el mercado y decirle: soy pobre pero no india…

Uno de los momentos más extraños que me tocó vivir sucedió cuando tenía unos 12 años: la mamá de una vecina estaba en agonía y fui a visitarla –para despedirse de ella me dijeron– y la señora, entre el tránsito de la vida a la muerte, habló de una forma rara que no entendí –pensé que estaba alucinando–. Me di cuenta que era un idioma cuando el hijo mayor le respondió. Su hija y mi vecina maltrataba los comerciantes (la mayoría de Occidente), que vivían cerca gritándoles “indios”, cuando ella misma es parte de uno de los pueblos originarios de Guatemala, el idioma que hablaba era Xinca. ¡Que triste nuestra realidad!

Realmente el censo es una oportunidad de auto definirnos como parte de uno de los cuatro pueblos y aunque se han reportado casos en que los censistas omiten preguntar, como escribió en un tuit Juan Pensamiento Velasco; debemos exigir que se nos identifique como queramos, es decir que es una buena forma de salir de la dicotomía eugenésica que los segundos liberales (los primeros se establecen en el Estado de Guatemala dentro de la Federación Centro Americana entre 1824-1840) nos metieron y decir con orgullo que somos parte de cualquiera de los pueblos originarios.

Si revisamos como se invierte el presupuesto nos daremos cuenta que en poblaciones donde la mayoría es indígena, se invierte muy poco, es decir que el Censo en Guatemala es una de las mejores oportunidades para saber exactamente en donde hay que invertir en desarrollo social y buscar erradicar la brecha de pobreza y exclusión en el país.

¿Nos atrevemos a auto identificarnos como mayas, garífunas o xinkas si nuestros abuelos lo fueron? ¡Esto podría ser parte de subsanar nuestra historia personal, familiar y comunitaria, además de ver que en la diversidad existe la unidad!

Desde este espacio quiero agradecer mi formación, humana, espiritual y académica a la Compañía de Jesús, en especial al Dr. Carlos Rafaél Cabarrús S.I en la fiesta de Ignacio de Loyola.

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Expropiación: un grave error

#HaciaLaLibertad

Quienes han pasado por el Tejar y Chimaltenango saben muy bien lo que es perder tiempo porque una carretera tan importante como lo es la Interamericana pasa por justo en medio de esos dos pueblos tardando entre una y dos horas dependiendo de la hora en atravesarlos. Desde hace algunos años se ha trazado y comenzado a construir un trazo que rodea estos pueblos y que permitirá el paso continuo y normal sin que los automovilistas tengan que perder su valioso tiempo.

Pero algo se hizo mal.  El trazo se llevó a cabo, se comenzó a construir, pero quienes estaban a cargo del proyecto cometieron un grave error.  No se aseguraron de que todos los terrenos por donde pasaría el trazo fueran adquiridos de una vez a modo de poder construir la obra y terminarla rápidamente.  ¿A quién, en su sano juicio, se le ocurre comenzar a construir una carretera sin asegurarse anticipadamente la propiedad de los terrenos por donde pasará la misma?  He aquí el grave error que ahora quieren solucionar a través de “expropiación” de los terrenos cuyos propietarios no están de acuerdo en vender al precio que les están ofreciendo.

Creo que la expropiación es un gran error.  La han propuesto los encargados de este proyecto y ahora los integrantes de la Comisión de Comunicación, Transporte y Obras Públicas del Congreso emitieron un dictamen favorable a la iniciativa de ley que autoriza la expropiación de propiedad de los terrenos que afectan que no se pueda terminar la construcción de ese tramo de carretera a modo que pueda comenzar a utilizarse.

¿Por qué deben los propietarios de estos terrenos pagar las consecuencias de la ineptitud de algún funcionario que en el pasado metió las patas al comenzar una carretera en la que no tenía asegurada la propiedad de los terrenos por donde pasaría?  ¿No hubiera sido lo correcto cambiar el trazo antes y pasar por lugares donde tuviera garantizado el paso?

La expropiación implica el fracaso e ineficiencia de las negociaciones de los funcionarios del Ministerio de Comunicaciones, quienes entiendo están a cargo de la obra.

El derecho de propiedad establece las reglas del juego que determina quién hace qué y quién debe compensar o ser compensado si llegase a ocurrir un daño.  En este caso, el error del gobierno lo pagaremos caro todos los contribuyentes al recurrir a la expropiación. Y no queda claro si el daño causado será compensado adecuadamente a quienes no han querido vender sus terrenos u otorgar ese derecho de paso.  Pero se hace más daño a la sociedad ya que pone en riesgo las pertenencias de cualquier persona.  Nadie se siente seguro de sus cosas cuando se comienza a recurrir a la fuerza para apropiarse de lo suyo y es precisamente esto lo que hace el gobierno con la expropiación.

La propiedad es sagrada.  Hace a las personas más responsables de sus propias acciones.  Este sistema garantiza que las personas sufran las consecuencias de sus propios actos.    Cuando la propiedad está bien definida las disputas disminuyen.  La expropiación demuestra el fracaso de la persuasión y negociación.  Es una forma injusta de obtener algo que unos consideran prioritario, pero pasando por el derecho de otros.

Cuando la propiedad se respeta, se generar una gran prosperidad.  La actividad básica del mercado es el intercambio, pero cuando los bienes no son poseídos individualmente entonces no pueden ser intercambiados.  Con la expropiación se está abriendo una puerta peligrosa que luego ya no se podrá cerrar.

Encima de todo, parece que el proyecto de expropiación se aprobará de Urgencia Nacional.  Todos queremos que el paso por el Tejar y Chimaltenango sea expedito, pero no estoy de acuerdo que sea a cualquier costo.  Rechazo que sea a través de la expropiación.

TEXTO PARA COLUMNISTA

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¿Por qué Juana Raymundo ya es un símbolo?

Este texto es un artículo de opinión.

La historia de Guatemala es la de la violencia y el terror. Ese pasado –cuando el control del Estado y de la sociedad lo tenían los militares y cualquier expresión de crítica y oposición era minimizado y eliminado a través de la desaparición, la tortura y la muerte–, se mantiene vivo y nos caracteriza como país.

Este fin de semana Juana Raymundo, enfermera y líder comunitaria Ixil de Nebaj, Quiché, integrante de Codeca y del Movimiento de Liberación de los Pueblos, fue asesinada. Su cuerpo apareció a la orilla de un río con señales de tortura. Una dirigente social joven a quien, como si nos encontráramos en las décadas de 1970 o 1980, se la llevó la violencia.

La muerte violenta de Juana Raymundo se suma a la de otros líderes comunitarios y campesinos asesinados durante los últimos meses en diferentes puntos del país: Luis Marroquín, Florencio Pérez, Alejandro Hernández y Francisco Munguía, todos de Codeca; y de Mateo Chaman, José Can Xol y Ramón Choc, del Comité Campesino del Altiplano (CCDA).

El asesinato de Juana Raymundo indigna y devela el fortalecimiento de reacciones violentas contra las expresiones sociales locales que exigen un cambio en la estructura económica del país. Actos criminales que son alentados y que también alimentan ese discurso hegemónico que justifica la muerte como opción para resolver conflictos y diferencias con argumentos tan poco humanos como el que afirma que “los matan porque en algo andaban metidos”.

No puede pensarse en delincuencia común como la primera opción en este caso, porque a Juana la mataron en uno de los departamentos con menos violencia en el país. Según la organización Diálogos, Totonicapán, Quiché, Sololá, Alta Verapaz y Huehuetenango son los departamentos que muestran la tasa más baja de homicidios.  De hecho, de julio de 2017 a junio de 2018 en Nebaj se reportaron únicamente 3 asesinatos, con una tasa de 2.9 homicidios por cada 100 mil habitantes. Fue en ese contexto social en donde el cuerpo de Juana fue utilizado por sus asesinos como un papel para enviar un mensaje de terror.

Así, mientras el Ministerio Público no aporte información sobre las causas y los responsables de estas muertes, uno no puede pensar otra cosa más que los asesinatos de estos líderes comunitarios son perpetrados por estructuras criminales que pretenden sembrar el miedo entre la gente para impedir que se organice, dialogue y emprenda la movilización política y social para alcanzar sus objetivos. Preocupa pensar, además, que puedan operar desde el Estado o bajo el amparo de él.

A Juana, al igual que a sus compañeros de Codeca, la mataron para callarla. Tenía claro cuáles eran las causas de la injusticia social y cuáles son los mecanismos que utiliza esta sociedad para incrementar la desigualdad entre la ciudad y el campo y entre indígenas y ladinos/mestizos para beneficio de una oligarquía corrupta y opulenta.

Además, por ser mujer e indígena, Juana estaba condenada a enfrentar más obstáculos para llevar una vida digna. La oficina del OACNUDH en Guatemala lo reiteró en informe de 2017 sobre la situación de los Derechos Humanos. Este país concentra uno de los peores índices de desarrollo del mundo. Muestra de ello es que el 60 por ciento de la población vive en la pobreza, concentrándose los más altos porcentajes de este flagelo social entre las personas que viven en el campo (ahí el 76.1% de las personas son pobres) y en los pueblos indígenas (79.2%). 

Pero Juana, con sus dos décadas de vida, identificó el camino para la liberación de su comunidad y de su pueblo. Le apostó a la organización social y comunitaria para reiterar que las personas como ella, como todas, merecemos llevar una vida digna lejos de la miseria y con oportunidades de trabajo y de desarrollo y con acceso a los servicios sociales y recursos productivos. Dentro de Codeca era una de las encargadas de la formación política de los jóvenes para, tal como lo dijo su organización a la prensa, preparar a muchas Juanas.

Además de la organización social, Juana también le apostó a la vida partidaria porque este Estado, cuya población es diversa, impone una única forma de acceso a los puestos de poder público. Ella fue electa como integrante del comité ejecutivo municipal del Movimiento para la Liberación de los Pueblos, que pretende ser una opción partidaria organizada, desde la vivencia y conocimientos locales, en el proceso electoral de 2019.

Con estas características Juana sintetizaba el peligro para este sistema de exclusiones que se resiste a morir y que nuevamente echa mano, ya no solo de la criminalización de los liderazgos comunitarios a través del sistema de justicia, sino también de la violencia para desaparecerlos.

Juana Raymundo es ya un símbolo, no del martirio porque la organización social le apuesta a la vida, sino de la juventud que necesita este país. Por ello es imprescindible que el MP dé respuestas sobre su asesinato y el de los otros dirigentes campesinos, porque mantenerlos en la impunidad sólo alienta la violencia y establece la represión y la persecución política como prácticas normalizadas.

“Cuando nos organizamos a defender derechos, porque eso es parte del compromiso cristiano porque Jesús lo hizo y por eso lo crucificaron, es cuando nos persiguen”, expresó Thelma Cabrera, dirigente de Codeca, durante el entierro de uno de los líderes campesinos asesinados. La organización es, precisamente, lo que pretende impedir el sistema cuando activa la violencia. Pero reconocernos, dialogar, ponernos de acuerdo y emprender el cambio es lo que permitirá modificar esta indignante realidad.

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EL POLÍTICO 2.0.

DE LA TERTULIA POLÍTICA DE BAR AL TELÉFONO MÓVIL

Hace tan solo unos años, la presencia en las redes sociales estaba casi en su totalidad ocupada por los usuarios, las marcas o no estaban o pasaban desapercibidas, la comunicación política digital y el marketing político 2.0 eran campos por explotar.

Los alcaldes, concejales y cargos públicos basaban su relación con la ciudadanía en encuentros en la calle, en actos públicos o atendiendo en las dependencias municipales, era la comunicación del tu a tu. Este tipo de comunicación, para bien o para mal, ponía en evidencia las virtudes y los defectos de los cargos públicos a la hora de dirigirse al vecino.

Las redes sociales han propiciado demasiada confusión, detrás de un perfil de Facebook o de WhatsApp puede verse una persona y en la calle de manera física otra. Pocas son los políticos que equiparan su imagen real con su imagen online. ¿Se imaginan a un político caminando por la calle pregonando a los cuatro vientos que ha estado en la inauguración de una exposición de arte? ¿Verdad que no? Pues en las redes sociales cuando publica y se insiste en compartir ese tipo de informaciones, es la sensación que da.

EL MENSAJE DIGITAL

Es por lo que la presencia de los partidos políticos debe de ser desde un punto de vista de actor activo y dinámico en estos espacios donde dialoga la gente, donde habla el posible votante y ofreciendo información valiosa sin agobiar con lo que han hecho durante el día. La gente acude a redes sociales como Facebook, Instagram o Twitter para hablar e interactuar con gente, no para hablar con las profesiones o cargos directivos de una compañía, para eso hay otras plataformas. Por lo tanto podemos deducir que es muy importante contar en las estrategias políticas con un plan de comunicación política municipal bien estructurado.

Hemos pasado de un entorno donde coexistían las marcas y usuarios de una manera más bien paralela a un lugar donde actualmente se interactúa y se funciona conjuntamente, llevan ventaja en como se participa dentro de estos entornos online, el político ha llegado tarde a una fiesta que ya estaba iniciada, tiene que adaptarse en este nuevo terreno de comunicación online.

Los partidos políticos y los candidatos tienen una oportunidad muy valiosa para entrar y participar con la gente, allí donde están hablando y comunicándose entre sí y dónde los usuarios hace tiempo que asumen que los partidos y, quienes forman parte de ellos, pueden interactuar con total normalidad. Eso sí, entendiendo bien las reglas de uso y de utilización de las redes sociales. Estar en las redes sociales no significa necesariamente comunicar en las redes sociales, un post o un tweet publicado es un acto intencionado seguramente, pero ¿ha llegado al destinatario correcto? ¿ha causado algún tipo de interacción con el ciudadano? Y lo que es más importante ¿ha tenido alguna repercusión?

COMUNICACIÓN POLÍTICA DIGITAL

La comunicación política en las redes sociales es un acto de responsabilidad, de constancia, incluso diría que de respeto. En el mundo online las personas aceptan solicitudes de amistad con la intención de verse correspondidos con publicaciones sociales y no para aguantar día tras día cuantas veces un gobernante se sacó una foto en un acto festivo, primero amigo, luego político. Los alcaldes y concejales municipales aprovechando las nuevas tendencias y sinergias que ofrecen los medios online, más aún a nivel local, pueden tener un grado de penetración y de impacto muy relevante, pudiendo dirigir su mensaje, su gestión y sus diferentes publicaciones a su público objetivo.

A esto es lo que se le podría denominar micro-políticas para micro-segmentos de población local. No olvidemos que las personas en el mundo online siguen a las marcas, de ahí la importancia de cuidar la marca política de los candidatos o representantes municipales con especial esmero y detalle. De esta manera se pueden ir construyendo relaciones y una mayor vinculación entre ambas partes.

Por último, se debe de entender que hay un sinfín de plataformas, estas a su vez son frecuentadas y utilizadas por diferentes tipos de público, con distintas edades, variedad de gustos y preferencias y otras particularidades. Se trata de que la comunicación y el marketing político hagan su trabajo de una manera ordenada, responsable y eficaz, el consumidor y usuario ha cambiado, el lugar de encuentro de la gente también por lo tanto el político debe de adaptarse y ser capaz de dirigir lo más personalizado posible su mensaje y su oferta política, mejor que lo vayan asumiendo.

TEXTO PARA COLUMNISTA

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